jueves, 19 de abril de 2012

DROGAS AUDITIVAS



Es posible que muchos de nosotros no sepamos lo que son las drogas auditivas e incluso creamos que este tipo de drogas no existen ya que por lo general, las drogas suelen ser consumidas oralmente, olfativamente y a través de inyecciones. Sin embargo, el avance tecnológico, ha logrado crear sonidos que son capaces de generar las mismas sensaciones generadas por drogas específicas. Lo más preocupante es que son de fácil acceso ya que sólo se necesita tener un reproductor de música y unos audífonos y al igual que otro tipo de drogas, también generan adicción.

El precio ronda entre los 5 y 30 dólares, pero también es posible conseguir los sonidos de manera gratuita. Actualmente los sonidos que rondan en Internet son: LSD,  Heroína, Opium, Valium, Cocaína, Marihuana, Éxtasis y Oxym, las cuales emulan las sensaciones que producen las drogas que su nombre indica. Pero ¿cómo funcionan?

Varios expertos aseguran que los sonidos producen sensaciones de placer y euforia debido a una serie de ondas que estimulan las zonas del cerebro que se encargan, precisamente, de regular las emociones.

“Las drogas auditivas llegan a una zona llamada mesolímbica, que controla las emociones y provoca estados como de alegría, tristeza, relajación, que son comparadas a las que causan las drogas.”
(Citlali Melgarejo, subdirectora de Prevención de Adicciones del Instituto de Asistencia e Integración Social de la Ciudad de México)

Es verdad que aún no se conoce exactamente la magnitud de los efectos nocivos que producen este tipo de drogas, pero al igual que las drogas comunes, no podemos utilizarlas sin pagar un precio: mareos, dolores de cabeza, convulsiones y también es posible permanecer en estados de trance, lo cual provoca la muerte.

“La vida es sólo una; no la desperdicies en drogas o en cosas que no valgan la pena.”
(Gonzalo Cordero Arias)

Samantha Aguilar

miércoles, 18 de abril de 2012

EL LIBRO RECOMENDADO

“Los renglones torcidos de Dios”
(Torcuato Luca de Tena)



“Lo que más le angustiaba era el escenario siniestro en el que había de representar su farsa. Ella era incapaz de soportar la visión del dolor humano. No era valiente en presencia del sufrimiento ajeno. Con todo, a partir de ahora, tendría que moverse entre multitud de seres cuyas úlceras no estaban en la piel o en las entrañas, sino en la mente: individuos llagados en el espíritu, tarados del alma. De todas sus investigaciones ésta iba a ser la más ingrata, porque habría de hundir los brazos hasta los codos en heces vivas, en detritus de humanidad.”


La locura…Es un tema tan basto y tan interesante que sobre él se pueden escribir infinidad de libros y aún así, no lograríamos abarcarlo todo.

El libro narra la historia de la detective Alice Gould quien entra como paciente, al fingir una enfermedad mental, en un sanatorio psiquiátrico para investigar un asesinato cometido por uno de los pacientes. Durante toda la lectura, permanece en nuestra mente la pregunta ¿en verdad está loca o se hace?... Esta duda precisamente es la que nos obliga a continuar leyendo ya que nos acompañará a lo largo de toda la novela y  les aseguro que no podremos despegarnos del libro hasta saber la respuesta.

Los lectores estarán entre las explicaciones médicas sobre su locura paranoica y el gran talento actoral de la protagonista, en ocasiones creerán en la ciencia médica pero en su interior, siempre desearán creerle a ella, a nuestra heroína. La razón les dirá que los médicos tienen razón pero su corazón seguirá ciegamente a Alice una mujer inteligente, lúcida, atractiva y seductora.

“Los renglones torcidos de Dios” es un libro que mezcla acción, suspenso, mucha psicología y buenos personajes.

Samantha Aguilar

martes, 17 de abril de 2012

SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ



"Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba..."

Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, mejor conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, nació en Amecameca el 12 de noviembre de 1651; es considerada una de las mayores figuras de las letras hispanoamericanas durante el siglo XVII y en la actualidad es una de las escritoras mexicanas más conocidas y renombradas. Debido a la importancia de su obra, recibió los sobrenombres de “Fénix de América”, “La Décima Musa” o “La Décima Musa Mexicana”.

Sor Juana ingresó en un convento de las carmelitas descalzas en 1667, en 1669 entró en uno de la Orden de San Jerónimo. La verdad es que no era una mujer con vocación religiosa sino que prefirió el convento al matrimonio ya que de esta manera podía seguir nutriendo su intelecto y consagrarse por completo  la literatura; fue esto lo que le permitió llevar a cabo experimentos científicos, componer obras musicales, estudiar teología, filosofía, astronomía, pintura, humanidades y escribir muchas obras literarias que abarcaron diferentes géneros.

En su obra Respuesta a Sor Filotea de la Cruz dirigida al obispo de Puebla,  Manuel Fernández de la Cruz, habla sobre el derecho de educación de las mujeres diciendo que “no sólo les es lícito, sino muy provechoso”; ante esto, recibió como respuesta una Carta de sor Filotea de la Cruz en donde el obispo reconocía su talento pero le recomendaba que se dedicara a la vida monástica, ya que esto iba más acorde con su condición de monja y mujer. La crítica por parte del obispo la afectó demasiado por lo que poco tiempo después abandonó sus sueños y se consagró al mundo religioso.

Murió el 17 de abril de 1695 mientras ayudaba a sus compañeras enfermas durante la epidemia de cólera. Sin lugar a dudas, Sor Juana Inés de la Cruz ocupa un lugar destacado en la literatura novohispana.

 “¿En perseguirme, mundo, qué interesas? 
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento 
poner bellezas en mi entendimiento 
y no mi entendimiento en las bellezas?”
Samantha Aguilar

lunes, 16 de abril de 2012

¿CÓMO SE MIDEN LOS SISMOS?


Sismos, temblores o terremotos, no importa cómo los llamen después de todo se refieren a lo mismo: sacudidas de la tierra producidas por causas internas; y es posible medir tanto su magnitud como su intensidad y si creen que estos dos términos se refieren a lo mismo, están muy equivocados:

MAGNITUD.- Medida por Richter y se refiere a la Causa
La escala de Richter, llamada así en honor del sismólogo estadounidense Charles Richter, mide la magnitud de un sismo, es decir que por medio de ella se puede conocer la energía liberada en el foco del terremoto (zona en donde se inicia el sismo). De acuerdo a esta escala, un sismo tiene un único valor o grado Richter. Se calcula mediante una expresión matemática y varía por un factor de 10, es decir que si un sismo tiene una magnitud 7, será diez veces más fuerte que un evento de magnitud 6 y cien veces más fuerte que uno de magnitud 5.
Consta de 9 grados y es la más utilizada debido a su base científica, sin embargo, aún no existe un acuerdo absoluto entre la manera de medir este parámetro  por lo que existen numerosas escalas, por ejemplo: en algunos países se utiliza la escala de magnitud de ondas internas (mb), también existen las escalas de magnitud de duración (mD), magnitud superficial (Ms) y la Richter o local (ML). Éstas se diferencian por la metodología con que miden la energía del terremoto por lo que sus valores sólo coinciden en un estrecho rango.
Hoy en día, se suele unificar todas estas escalas en una única llamada de magnitud momento (MW), la cual es la única capaz de caracterizar perfectamente cualquier tamaño de terremoto.


INTENSIDAD.- Medida por Mercalli y se refiere a los Efectos
La intensidad se refiere algo muy distinto a la magnitud ya que aunque cada sismo tiene sólo un valor de magnitud, sus efectos varían de un lugar a otro, por lo que la intensidad varía.
Se refiere a la violencia con que se siente un sismo en los distintos lugares, su medición se realiza dependiendo de su tipo, en el caso de sismos menores dependerá de la sensibilidad del movimiento y en el caso de sismos mayores, observando los daños producidos; la intensidad mide la manera en que lo sienten las personas, los daños que produce en las estructuras y la manera en que afecta al paisaje.
El valor de la intensidad de un sismo en un cierto lugar se determina de acuerdo a la escala cualitativa Mercalli, nombrada así en honor del vulcanólogo italiano Giuseppe Mercalli y es medida mediante la percepción de un observador entrenado para establecer los efectos de un sismo en un lugar determinado. Se expresa mediante números romanos y va del I (muy débil) al XII (catastrófico).




Samantha Aguilar